
Hoy voy a referirme a una de las posiciones que resulta más determinante en una mesa de Texas Hold’em: el botón.
Es una ficha que se coloca antes de iniciar la partida, previo sorteo, delante de un jugador y determina a que participantes les corresponde pagar las ciegas (la ciega grande es una apuesta predeterminada y la pequeña es la mitad de la grande, ambas realizadas antes del reparto de los naipes).
Una vez pagadas las ciegas y repartidas las cartas, el botón cumple un segundo rol (crucial): establece quién es el último en hablar a la hora de las apuestas.
Luego de esta primer mano, el botón pasa a manos del integrante de la mesa ubicado a la izquierda de quien lo poseía, y respetando el sentido de las agujas del reloj, irá dándole posición a un jugador por vez.
El botón suele ser la posición en la que los participantes suelen estar más a gusto ya que les evita apostar antes de conocer su mano, pero principalmente porque los ubica especulativamente en ventaja con respecto al resto de la mesa: el jugador sabrá antes de definir su apuesta a quienes enfrenta y por cuanto los enfrenta; y si lo considera pertinente, retirarse de la jugada sin haber realizado apuesta alguna.
Esta ventaja se sostendrá, de mantenerse en el juego, durante toda la mano; lo que implica una posición inmejorable. En el caso de retirarse de la jugada, el integrante de la mesa más próximo a la derecha del retirado adquirirá sus características, y por ende, el control de la mesa.

Leave a Reply
You must be logged in to post a comment.