
Hemos dicho muchas veces que el Póker es un juego que no solo depende de las cartas que tengamos, sino que de la actitud que tomemos, es por esto que el juego es tan divertido.
Una actitud tan importante, como divertida es la del faroleo, que es practicado incluso por jugadores principiantes, aunque no con tanto atino. Con el tiempo aprenderemos que el faroleo exitoso depende de nuestros rivales.
Por ejemplo cuando jugamos contra inexpertos nos arriesgamos a que los mismos no caigan ante nuestra ofensiva, por el hecho de que los mismos suelen pensar que sus cartas son mejores de lo que realmente son, por otro lado, los expertos podrían descubrir fácilmente nuestra táctica si faroleamos demasiado, lo que utilizarán en nuestra contra y terminaremos siendo las victimas.
Hay tantos factores importantes a tener en cuenta en el juego del Póker, que hasta ciertas cosas que no imaginamos influyen. Una de ellas es nuestra posición en la mesa, ya que no es lo mismo tener que abrir las apuestas, que realizar nuestra apuesta ya a sabiendas de que tanto arriesgaron los demás. Leer más…

Muchos de los juegos más populares dentro de los casinos, han ganado dicha popularidad gracias a su simplicidad, ya que cualquiera puede aprender a jugarlos rápidamente, al menos en lo fundamental, si bien todos son perfectibles.
Pero hay uno, que a pesar de tener una enorme popularidad, no comparte la característica mencionada, sino que por el contrario, lleva algo de trabajo aprender a jugar de modo que tengamos posibilidades de ganar por ejemplo, un torneo local.
El póker es un juego que requiere de tener cierta habilidad para reconocer que tipo de mano tenemos, cual es la mejor jugada que podemos formar, y cual será la actitud a seguir dependiendo de las cartas con las que contemos.
Es muy importante poder discernir cual es la capacidad ofensiva que tenemos según las cartas que nos tocan, alrededor de la mitad de las manos no podrían superar un par de doces, al menos eso es lo que manejan las estadísticas, también se dice que tan solo una cuarta parte de las manos superaría un par de Ases.
Si por ejemplo consideramos al full, podemos decir que es una buena jugada, pero que difícilmente sea la mejor mano, sin embargo, si hablamos de una mano pareja, dependerá de nuestra habilidad el poder ganar igual. Leer más…
