
El juego del póker tiene unas reglas determinadas como cualquier juego, siendo su objetivo principal el de ganar el bote que se forma con las apuestas de los jugadores, consiguiendo la mejor combinación de 5 cartas, el juego de póker Hold´em Texas se desarrolla en 5 etapas y cada una de ellas precedida de una ronda de apuestas.
En cada ronda de juego los jugadores tienen 4 opciones o jugadas para realizar que son: igualar o pagar, que se realiza para igualar la apuesta hecha por otros jugadores; pasar, se utiliza para pasar sin apostar pero sin abandonar la mano; subir, consiste en subir la apuesta realizada por los otros jugadores; y la ultima es retirarse, esta permite a los jugadores abandonar la mano.
En la primera etapa de juego antes de repartir las cartas los jugadores deben realizar una apuesta llamada ciega, que es para formar el bote inicial, el primer jugador hace una ciega pequeña y el último debe hacer una ciega grande que equivale al doble de la ciega pequeña. Luego de realizar esta apuesta se reparten dos cartas a cada jugador y es allí donde cada uno decide si paga, sube o se retira de la mano dependiendo de lo buena que sea su mano de turno.
En la segunda etapa cuando la primera ronda haya terminado y todos los jugadores hayan apostado o retirado, el repartidor saca tres cartas comunitarias en la mesa llamadas “flop”, después de esto es donde viene una segunda ronda de apuestas no obligatorias, ya que todos los jugadores pueden pasar su turno. Leer más…

El juego de póker como sabemos pertenece a la clasificación de categoría de juegos de cartas, siendo estas el elemento principal, a pesar de que existen fichas y mesas. Es por esta razón que muchos de los jugadores de póker concentran sus estrategias en las cartas que tienen en su poder, pero quienes saben del juego además de sus cartas se fijan en el juego de los demás, las apuestas que hacen y dejan de hacer y en las cartas comunitarias que reparten.
La habilidad en el póker solo depende de los buenos jugadores para saber cuándo se debe realizar una apuesta, cuando retirarse en el momento indicado, cuando igualar o pasar, entre otras; de esta manera saber cuándo tomar una de las anteriores decisiones es lo que marca la diferencia entre un ganador y un perdedor.
Recordemos que saber cuándo apostar o terminar la mano es lo mas conveniente, pues en el póker con su diversidad de juegos, en ciertos casos se puede hacer ganancias en el pre-flop o en el flop, pero en otros casos es mejor alargar la finalización de la mano para poder obtener mucha más ganancias y así apoderarse poco a poco de la mesa.
Muchos de los jugadores de póker no pueden ganar porque no inician correctamente los manos, dejando pasar manos convenientes o fáciles. Si al momento de jugar no se tiene un buen inicio de juego nos quedara muy difícil aplicar buenas tácticas de apuestas, pues conllevara a enfrentarse a una segunda o tercer mano, haciendo que la posibilidad de ganar sea menor.

Esta vez no pudo ser: el trofeo de la gran final de Spanish Poker Tour no quedará en casa. Con la eliminación de Dani Ventura en la cuarta posición se acabó la representación española en el certamen. Una pena porque de haber ganado la mano que no fue hubiera quedado en la segunda posición del chipcount. Pero enfrentó un doble as de Menpaa llevando consigo un A – 9. Las cartas comunitarias no tiraron juego alguno y el finés se llevó el bote y las ilusiones ibéricas.
Justo antes de la salida de Dani, Carlos Martín se había topado con el actual líder en fichas, Van Zadelhoff, quien terminó por ser el último mojón en su carrera. También respondió la lógica en este duelo: A -K para Steven y K – 10 para Carlos; para terminar con el par más alto en favor de Steve al caer la última comunitaria.
Ya recién comenzada la jornada Ismael Arribas había visto la calle, a pesar de ser el español con el stack más aceptable al comenzar el día. Quien le propinó la salida fue Sherwood, que viene jugando sólido y con liga. Ordóñez corrió con la misma suerte que Ismael pero enfrentando a Rainier Klar.
En el momento en que intentaba robarse un bote con 10- 8 se entreveró con una pareja de Jacks contra las que no pudo, y el de Extremadura salió octavo. En la séptima ubicación quedó Lubert y en sexta el verdugo de César, Klar.
El chipcount del tridente finalista es el siguiente:
Steven Zadelhoff 1.758.000 fichas
Tatu Menpaa 762.000 fichas
Rob Sherwood 352.000 fichas

Sucede a veces que el flop nos es adverso al punto de dejarnos prácticamente sin chances de llevarnos la mano. Pero no siempre lo es estableciendo una jugada como clara vencedora, por lo cual un bluff o farol resultaría extremadamente riesgoso e inverosímil: si las comunitarias son A – 6 – 9, por ejemplo, no hay juego definido aún.
La jugada aconsejable en caso de que uno esté dispuesto a timar a los adversarios se denomina “enmascarar”.
Ella consiste en realizar una apuesta (el valor de la misma debería establecerse entre lo que sería un farol y una apuesta de continuidad) pretendiendo hacer suponer a quienes comparten la mesa que contamos con al menos un As entre las cartas propias.
De este modo, si no hay en mesa jugadores con un As disponible o un par alto seguramente se decidirán por retirar el juego; tal es el propósito del enmascaramiento.
Téngase en cuenta que sólo será efectiva la maniobra en el caso en que la carta alta del flop sea sólo una, ya que de ser dos o más las de valor elevado, las probabilidades de armar juego de los rivales aumentará considerablemente, motivo por el cual es posible que paguen por ver las siguientes comunitarias.
Sostener el enmascaramiento

En el año en curso, algunas modalidades de póker que venían perdiendo adeptos han recuperado algo del espacio perdido, siendo la variante Bagudi la más sorprendente, no porque haya obtenido el beneplácito de la mayoría ni mucho menos.
Dicha modalidad estaba prácticamente en estado de extinción cuando PokerStars decidió agregarlo a su grilla de freerolls, logrando un número más que razonable de seguidores.
En general las formas de jugar póker que venían sufriendo una merma eran aquellas en las que se juegan sin cartas comunitarias y todas tapadas.
El posicionamiento en el primer escalafón de popularidad del Texas Hold’em trajo aparejado consigo el hábito de jugar sabiendo en parte el origen del armado de juego del adversario.
Poder determinar el rango de posibilidades en este tipo de partidas es mucho más simple que cuando se desconoce en absoluto el posible armado rival.
Igualmente cabe precisar que la recuperación de participantes en juegos como 5 Cards Draw o Bagudi no ha sido en detrimento de aquellos posicionados en las primeras ubicaciones (tales son los casos de Texas hold’em y Omaha), sino que han ido ascendiendo en función de jugadores o bien nuevos, o bien que comienzan a experimentar en estos terrenos sin abandonar los más populares.

No caben dudas de que, a pesar de contar con apenas un siglo de existencia, el Texas Hold’em es la modalidad más popularizada de jugar al póker en la actualidad, tanto en torneos como en mesas de dinero, online y en casinos.
Como resultado de esta polarización, la gran mayoría de jugadores nóveles aprenden a jugar póker según sus reglas y criterios. Muchos de estos “novatos” comienzan luego a experimentar con otras modalidades, eligiendo quizás por la similitud que los emparenta la variante Omaha, pero sin interiorizarse debidamente en su reglamentación; y pagando las consecuencias.
Es sabido que las cartas que cada jugador recibe tapadas son cuatro, y en algunos casos también están al tanto de que sólo dos de las cartas recibidas de ese modo pueden ser utilizadas en el armado del juego.
Pero suele pasar que, siguiendo el criterio del Hold’em creen que de las tapadas a intervenir se puede optar una y hasta ninguna; grave error. La cantidad de cartas tapadas a utilizar es invariablemente de dos, ni más ni menos.
No está permitido como en el Hold’em tomar el juego formado por las cartas comunitarias exclusivamente, por lo que, si en el paño se forma una escalera, para que usted considere el juego como propio deberá reemplazar con dos de sus cartas tapadas el mismo número de comunitarias (igualmente para cualquier otro tipo de jugada, claro está; sólo hago referencia a esta por ser la que genera mayor confusión).
En esta diferencia es que radica la dificultad y la belleza de jugar Omaha.
