
Para un jugador de póker novato no es difícil darse cuenta de que el perfeccionamiento se puede dar prácticamente con cada una de las manos, sin embargo, los mismo suelen olvidar que esta regla es válida también para los otros, y por tanto, jugadores que cuentan con mejores cartas pueden aún mejorar una mano en el draw.
De esto se deduce que comúnmente un jugador de póker que cuenta con una buena mano antes del draw, probablemente cuente también con una buena mano luego del draw.
Una vez que aprendamos a darnos cuenta si un jugador tiene una mano buena o no, de saber que su mano es mejor que la nuestra entonces debemos hacer fold. Pero igualmente debemos tener en cuenta el dinero del bote, ya que si vale la pena la relación apuesta-bote, contamos con la posibilidad de hacer un call.
Esto es frecuente si el jugador se encuentra ante una posible escalera o color. Se maneja que las posibilidades de obtener una “escalera abierta” en un draw próximo son 6 a 1, y las de obtener un color son 5 a 1 por lo que no se recomienda hacer call si el premio realmente no vale la pena.
Hay una apuesta que curiosamente se repite mucho entre novatos, pero que por lo general no vale la pena, hablamos de completar una “escalera cerrada”, la que carece de una de las cartas del medio. Esto es un error, ya que dicha jugada tiene probabilidades de tan solo 13 a 1 en un draw, solo arriesgaremos si el bote es demasiado bueno.
