
El póker es una de las combinaciones más fuertes del juego de naipes que lleva su nombre. Solo puede ser superado por una escalera real de color. Estadísticamente es casi imposible que se de esa situación, además lo verás en la mesa y actuarás en consecuencia.
El problema viene en que, en las más que contadas ocasiones en las que consigas ligar un póker en tu mano, las pulsaciones se te dispararán y temblarás con la idea de apostar todo tu dinero. Si haces eso te juegas que todos los jugadores se retiren y que malgastes la mejor mano de tu historia en el póker.
Si te sale esta mano tienes que jugar muy pasivo. Has de esperar a que alguien suba la apuesta para pegarle el mordisco. Es muy importante que seas paciente. Si por ejemplo te aparece un póker en el flop(primeras tres cartas descubiertas) pasa. Si apuestas algo tus oponentes pensarán que como mínimo has ligado un trío y que a lo mejor tienes un full.
Siempre que salen estas manos hay alguien que apuesta con la intención de robar el bote. Cuando apueste el jugador, tu iguala.En el turn(4 carta mostrada) seguramente ese jugador volverá a subir.
En ese momento pega tu una buena resubida. Si le asustas y se retira te llevarás el bote pero, hay amigo, si los dioses del póker te sonríen y el oponente te sigue o incluso te sube, prepárate porque vas a realizar la jugada de tu vida.
