
Sucede a veces que el flop nos es adverso al punto de dejarnos prácticamente sin chances de llevarnos la mano. Pero no siempre lo es estableciendo una jugada como clara vencedora, por lo cual un bluff o farol resultaría extremadamente riesgoso e inverosímil: si las comunitarias son A – 6 – 9, por ejemplo, no hay juego definido aún.
La jugada aconsejable en caso de que uno esté dispuesto a timar a los adversarios se denomina “enmascarar”.
Ella consiste en realizar una apuesta (el valor de la misma debería establecerse entre lo que sería un farol y una apuesta de continuidad) pretendiendo hacer suponer a quienes comparten la mesa que contamos con al menos un As entre las cartas propias.
De este modo, si no hay en mesa jugadores con un As disponible o un par alto seguramente se decidirán por retirar el juego; tal es el propósito del enmascaramiento.
Téngase en cuenta que sólo será efectiva la maniobra en el caso en que la carta alta del flop sea sólo una, ya que de ser dos o más las de valor elevado, las probabilidades de armar juego de los rivales aumentará considerablemente, motivo por el cual es posible que paguen por ver las siguientes comunitarias.
Sostener el enmascaramiento
