
Generalmente cuando se trata de hablar de jugadores de póker estamos hablando de personas que saben controlar muy bien sus emociones y que son muy rápidos a la hora de razonar, lo cierto es que si bien esto los describe muy correctamente también los podemos definir de otras maneras ya que pueden ver como en las mesas se encontraran con diferentes tipos de jugadores.
Uno de los mas comunes y que generalmente son principiantes aunque hay algunos pocos profesionales que lo dominan muy bien es el agresivo, este es un tipo de jugador sumamente temperamental que siempre esta hostigando con grandes apuestas, todo es un all-in en su vida.
Deben tener en cuenta que no es nada fácil encontrar jugadores de gran nivel que sean estrictamente agresivos ya que estos suelen perder frente a un jugador con estudio y atención, deben tener en cuenta que los jugadores que poseen cuidado a la hora de apostar son jugadores que pueden superar el estilo agresivo y lo usan en contra del propio jugador.
Es necesario que dejen esa estrategia si quieren crecer como jugadores, también están los jugadores fríos e inexpresivos, esto es a lo que debe aspirar cualquier buen jugador de póker ya que lo ideal es siempre mantener nuestras emociones ocultas, solo hay un nivel mas alto que el ocultar nuestras emociones y es el emitir mensajes falsos, hacer creer a los rivales algo que no es y esto es lo que los hará un verdadero maestro, pero no lo confundan con el primer ejemplo, el agresivo.

Es una mujer polifacética apasionada por el running, simpática y sobre todo inteligente que le da poco crédito al azar y a la suerte y pone todo en manos del jugador, parafraseándola afirma: la cuestión es saber jugar la mano que tengas.
Es una jugadora de estilo agresivo que juega no limit holde´m, encantada por los torneos y de espíritu competitivo.
Aunque muchos de los jugadores de poker eligen entre el poker en línea y el poker real, por ciertas cualidades como agilidad, experiencia, riesgo, entre otros; para Leo Margets ambas variantes son fabulosas, no obstante la apasiona más el poker en vivo que es su fuerte, pero también juega poker online no solo como medio de entrenamiento sino como hobbie.
Mujeres como las americanas Kathy Liebert y Annie Duke han hecho una fortuna jugando al poker la primera de ellas ha ganado aproximadamente cinco millones de dólares, ha estado en cinco finales del Torneo Mundial de Poker y en 2004 ganó un brazalete en la Serie Mundial De Poker.
En segundo lugar Duke es una jugadora profesional a la que sus ganancias llegan a cuatro millones de dólares, en la serie mundial de poker de 2000 ocupo el decimo lugar y en 2004 gano su primer pulsera de oro en Hi lo y en el 2006 ocupo el puesto 88.
Con esto se ha demostrado que las mujeres pueden desenvolverse muy bien en el mundo del poker y tener el mismo nivel competitivo de un hombre, la cuestión es destinarle tiempo y arriesgarse, teniendo en cuenta que la industria del juego les permite no solo desarrollarse como jugadoras sino también tener una vida de negocios y profesional activa.
Finalmente Leo Margets es una ficha prometedora para el póker y una digna representante de España.

El estilo agresivo de los jugadores online hacen del “No Limit” el modo de jugar más popularizado. Imagínese: En un torneo freeroll (que son aquellos en los que se puede anotar gratuitamente y tienen premios en puntos de juego o efectivo) de 9,000 participantes, es común que en pocos minutos ya estén todas las plazas ocupadas, y que a los veinte minutos de iniciado el certamen ya queden sólo la mitad de los jugadores.
Los eventos más importantes del mundo se realizan bajo esta modalidad; por lo cual el aumento de jugadores llegados desde la web no llama para nada la atención.
El modo de intentar controlar el nivel de apuestas está exclusivamente vinculado a la lectura del modo de jugar de los adversarios y el timming que se tenga con respecto a los movimientos de fichas de los mismos.
Tiene un peso importante la ubicación en la que se encuentre uno en la mesa, ya que ciertas estrategias son aplicables en función de estas. Las apuestas de continuidad, los faroles, los enmascaramientos y demás se sustentan en estas variables que, a pesar de contar con cierto grado de efectividad, no terminan jamás de ser seguras.
Otro factor que condiciona el desempeño es la cantidad de fichas con las que uno dispone en relación al resto de los participantes. Cuando las diferencias son favorables el control del bote resulta más efectivo; incluso en manos en las que no contamos con un juego fuerte.
