
Cuando estamos jugando una partida de póquer y detectamos un jugador que utiliza una alta agresividad mostrando fuerza, debemos pensar que es más que probable que nos esté intentando robar.
Para jugar contra faroleros, lo mejor es utilizar el call, ya que de esta manera conseguiremos que vuelva a lanzar un bet en la siguiente ronda de apuestas con la intención de sacarnos del bote y así estará pagando dinero con una mano muerta.
Por otro lado, si queremos proteger nuestra mano, lo mejor es echarlo de la mano, puesto que las freecards que estaremos dando pueden hacernos mucho daño. Otro aspecto vital es el tamaño del bote. Si este es muy grande, nunca habrá que hacerles call para que sigan apostando, ya que lo que querremos es que se vayan.
En algunas mesas lo correcto será hacer call con manos débiles del tipo A x donde la x es una carta alta. Si están jugando muchas manos, deberemos farolear más a menudo puesto que son jugadores con manos muy malas pero que pueden haber ligado.
Contra estos jugadores lo ideal es esperar a tener cualquier mano, puesto que si juegan el 50% de las manos y farolean frecuentemente, será poco probable que puedan superar cualquier pareja que liguemos. Ya estarán perdiendo mucho dinero tan solo por jugar de forma tan loose.
Si nos enfrentamos a un semibluff, donde estaremos ganando a los draws de nuestro oponente, pero no a una mano hecha, lo mejor será hacer un reraise en el turno en el caso de que tengamos posición.
