
El póker es uno de los juegos más antiguos que existen. Fue en el antiguo oeste, en las típicas tabernas que más tarde todos habréis visto en películas de Westerns, donde se fraguó este juego y se comenzó a consolidar como juego preferido para millones de personas.
Actualmente además hay un auge impresionante de este deporte, sisi como lo habéis leído ya que el póker está considerado legalmente como un deporte.
El éxito de este juego radica en que la suerte no influye en el resultado de las partidas. Todo es pura estadística, habilidad y sobretodo mucha pero que mucha experiencia.
Si estáis empezando a jugar olvidaros de participar en torneos como la WSOP donde os piden 50.000 dólares de entrada, pero si tenéis una serie de conceptos básicos podréis jugar en mesas con límites pequeños(apuestas máximas de 10 euros) con bastantes posibilidades de éxito.
Una de las cosas más importantes en una partida de póker es la iniciativa. Cuando te interese has de controlar la partida en todo momento, llevando el bastón de mando en el juego. Vamos a poner un ejemplo para la modalidad Texas Hold´em de este juego de naipes.
Supongamos que te reparten las cartas y tienes AK del mismo palo. Teniendo estas cartas en el pre flor(antes de que se pongan encima de la mesa las 3 primeras cartas descubiertas) tu haces una apuesta relativamente fuerte siempre, entonces absolutamente siempre, pasarán dos cosas: eliminarás a rivales débiles y quedarán los potentes. Pero esto lo explicaremos de manera más extensa en el siguiente artículo
