
Proteger la mano y controlar el bote son como el agua y el aceite, estos son dos conceptos enfrentados entre si y no podemos realizar las dos cosas a la vez.
Lamentablemente, no todo es tan sencillo como planificamos, por buena que sea nuestra mano, la del oponente puede serlo también, a no ser que contemos con una escalera real antes del turn ya que no hay posibilidad de empate, al igual que el “four of kind”.
Por eso controlar el bote y proteger la mano son dos propuestas diferentes de juego de póker que no se pueden manejar a la vez.
Veamos un ejemplo:
Las cartas se reparten y nos tocan un as y un rey, en el flop aparecen un as y un rey, no lo podemos creer todavía, pero en la primer jugada sin hacer nada ya tenemos doble par fuerte.
¿Qué hacemos?
Si optamos por apostar todo, de seguro lo que lograremos sería espantar a los demás jugadores ya que no se atreverían a la idea de igualarnos en la primer movida, por lo tanto protegemos una mano, pero no tuvimos control sobre el bote, es decir, sabíamos de antemano que al fin de cuentas nos llevaríamos un bote no tan grande. Leer más…
