
Los grandes jugadores de póquer controlan a la perfección uno de los factores más importantes del juego que es el que se refiere al tamaño del bote. Por lo general, jugarán grandes botes cuando tienen grandes manos y mantendrán el pozo más pequeño cuando su jugada es más limitada. Por lo normal, uno de los factores clave es jugar el bote adecuado a la fuerza de nuestra mano.
Cuando llevemos una pareja distinta a AA o a KK, el bote que deberíamos jugar debería ser de tamaño mediano. Hay que evitar jugar grandes pozos con cualquier par.
Supongamos que tenemos en el preflop una pareja como AA y subimos la apuesta. Nos encontramos a un rival que nos la acepta desde la ciega grande. Sale en el flop J 6 3 multicolor y nuestro rival pasa. Entonces, apostamos 3/4 del bote y nos lo ven.
Obviamente nuestro oponente debe llevar algún tipo de mano, puede que un par, o podría haber ligado un trío en el flop, con lo que en esa situación estaríamos ante una situación complicada.
Nuestra mejor opción es pasar del oponente con lo que evitaremos la posibilidad de perder más cantidad de dinero y tampoco cederíamos mucho dinero en el caso de que el rival tuviera un par.
Si llegados a este punto el rival pasa en su turno, lo recomendable sería hacer una pequeña apuesta de tanteo, para disfrazar nuestra mano. Nuestro oponente tendrá la tentación de pagar aunque no lleve nada por pensar que nosotros tampoco lo llevamos.

Jugar con overcards es bastante complejo puesto que abandonar una mano cuando hemos ligado una pareja es algo difícil de ausumir.
En estas situaciones contemplaremos dos tipos de bote, el multijugador y heads up.
En multijugador, tener una mano como AK o AQ no garantiza nada, es muy probable que alguien haya ligado una pareja, así que pretender robar el bote apostando no debe ser la norma. Podremos hacerlo solo si somos de los dos últimos en hablar y todos los demás han hecho check.
Para decidir si continuamos en la mano lo que tendremos que ver es el tamaño del bote. Si es muy grande, deberemos considerar que habrá muchos jugadores o que hubo mucha acción preflop.
Si hubo mucha acción, solo deberíamos continuar en la mano con AK o AQs ya que podríamos encontrarnos con oponentes que tengan AA o KK. Por ello solo haremos call en el flop suponiendo que este no sea muy malo para nosotros. Si hacemos raise nos pueden volver a subir haciéndonos pagar mucho más de lo que queremos.
El call solo lo deberíamos hacer en situaciones en las que un raise detrás de nosotros es poco probable, aunque si se produjera, deberíamos abandonar la mano.
En caso de botes con muchos jugadores y no ha habido ningún raise preflop, por lo que el abanico de manos es más grande, lo correcto sería hacer fold siempre que haya riesgos, como que nuestras opciones a pareja no sean muy claras, si hay en el flop 2 de un palo que no tenemos, un As o muchas opciones de escalera.
